Reclusorio Molino de las Flores
Texcoco, México Julio 2017

Compañeros y compañeras
Que egresan de
La Preparatoria 55 “Ollin Tepochcalli”
La Preparatoria 224 “Chocolin
El CEAJA Revolución
El Colegio Paulo Freire de Huehuetla Puebla.

Que el porvenir y las
cosas más lejanas sean
la regla de todos los días
presentes
(F. Nietzche) 

    En el fluir de estos tiempos, cada uno de nosotros puede encontrarse o se ha encontrado en una catástrofe, en un desorden, en una desgracia, en la calamidad, o en las garras inhumanas  del poder. Nos rodea el infortunio, tanto, como los momentos de alegría o como los actos de triunfo. Y en este devenir, aquellos que suman en su vida una fase más de estudios tienen más a su alcance no sólo la comprensión de los hechos, sino también la sobrevivencia. El conocimiento, la información, las tecnologías, los lenguajes, la capacidad de leer y escribir se constituyen como un tesoro del que echamos mano cuando lo hemos perdido todo. Junto con nuestro espíritu., legado de la vida y el universo, viaja el pensamiento por tanto la razón, los sentimientos, así como las emociones sublimes y perversas. Y el pensamiento crece y se afina en las escuelas.

    Sin embargo es necesaria una advertencia: hay una materia que no se registra en el plan de estudios, que no imparte maestro o maestra alguna, que no está escrito en los libros, pero que sí se aprueba o  se reprueba: en la que es la vida y la gente, quienes nos hacen el examen de cuando en cuando.

    Es la materia donde se funde el corazón, el ímpetu, los sueños y el amor. Es la materia en la que el yo, el ego, se disuelve y se impregna en los hermanos; se vierte a todas las criaturas vivas y se agrega limpiamente a la naturaleza. Es la materia bíblica de la compasión; la materia ideológica-política del socialismo; el cónclave indígena de la comunidad; el discurso humanista de la solidaridad; la utopía posdesarrollista de la sustentabilidad. Es la materia en la que nunca se concluye porque hay todos por inventar, de instante en instante, en donde se inicia continuamente la expansión de todo lo pequeño y de nuestras conciencias. Muchos, cada vez somos más, le llamamos RE EVOLUCION.

    La revolución es cosa de cada quien frente al mundo fabricando futuros promisorios. No se aprende de memoria ni se expresa en formulas, mucho menos en bases de datos, y sin embargo, se ejercita en todos los actos, todas las ideas, todos los comportamientos, todos los días y todas las noches. La re evolución o se compra ni se vende, ni se transmite de unos a otros, porque se hereda en las nuevas células de nuestros tejidos, en los símbolos de nuestro lenguaje y en el gobierno de nuestra mente.  La re evolución la elegimos  con la buena voluntad y nada tiene que ver con la televisión o con la venta de mercancías o con imposiciones electorales o de gobierno. Sólo cada quien decide adoptarla y crecerla o postergarla por tantos años, hasta que llegue la sabiduría, de la vejez.
    Es momento, siempre es momento de re evolucionar con el respeto a los otros, con la compasión solidaria para el que sufre, con la vez clara y honesta, con el compromiso que se cumple, con el esfuerzo adicional, con la protesta frente a lo injusto, en la lucha contra la ignorancia.
    Hermanitos, hermanitas que hoy egresan de nuestras escuelas, ¿quieren elegir conmigo la RE EVOLUCION?
    Esa es la apuesta, ese es el sentido. Por ello seguimos en pie y para ello despertamos todas las mañanas. Que así sea.

    Señores Padres y Señoras madres de familia:

    Somos la generación que entregará el mundo a estos jóvenes egresados. Ellos tomarán la rienda en una familia, en un empleo, en un proyecto, en  otra fase académica. Por ahora pueden ustedes vanagloriarse por traer hasta aquí a estos seres maravillosos.
¡Un aplauso al esfuerzo y a la dedicación que les hizo posible concluir esta etapa!….

¡Un aplauso a los maestros y maestras!

¡Mil aplausos para los papás y las mamás!

                            ¡Que florezca la libertad y que se
                            Multipliquen los caminos de lucha!

                                    Oscar Hernández Neri     

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